Cómo levantar capital para startups siendo fundeable
- israelalcas
- 31 jul
- 2 min de lectura
Un inversor dedica entre seis y ocho segundos a tu pitch antes de decidir si sigue leyendo o lo cierra para siempre. Seis segundos, En ese parpadeo se juega todo el trabajo que hiciste o el que no hiciste, antes de tocar su puerta.
A muchos fundadores les vendieron quelevantar capital para startups es cuestión de suerte o de contactos y la realidad es otra. Levantar capital es un método y como todo proceso, se puede entender, ordenar y ejecutar.
En el InfoShare 2026 escuchamos a Lucas Roquilly, CTO y cofundador de OpenVC, una plataforma que conecta fundadores con inversores. Su charla dejó algo claro: un buen pitch no alcanza y la suerte no es un plan. Lo que define si levantas capital es un trabajo que ocurre mucho antes del pitch y que la mayoría de los fundadores se salta.
¿La pregunta que va primero: eres fundeable?
Antes de pensar a quién le escribes, hay una pregunta más básica: ¿tu startup está lista para recibir un sí? Roquilly la resume en cuatro factores:

Tu historial como fundador. Salidas previas, equipos o escuelas reconocidas, si ya fundaste antes. La experiencia previa pesa.

La prueba de que algo funciona. Usuarios activos, primeros ingresos, prensa, clientes de peso. Depende del negocio, pero el punto es el mismo: evidencia, no promesas.

Que encajes con la tesis específica de ese inversor. Su geografía, su sector, su etapa. Escribirle a quien no invierte en lo tuyo es ruido para los dos.

Montar la ola correcta en el momento correcto. Lo que era prematuro hace dos años hoy puede ser exactamente lo que un fondo busca.
¿Cómo levantar capital para startups?: el orden sí importa
Uno de los mensajes más claros de Lucas Roquilly fue que no existe un speed run para levantar capital. El proceso tiene una secuencia:

¿Qué papel juega la inteligencia artificial?
Lucas Roquilly no cree que la inteligencia artificial vaya a reemplazar el juicio humano durante una inversión, lo que sí hará será ahorrar tiempo. Ayudará a revisar decks, organizar información, filtrar oportunidades y automatizar tareas repetitivas tanto para fundadores como para inversores pero la conversación que realmente importa seguirá siendo humana.
La visión del fundador.
Su criterio.
Su forma de enfrentar los fracasos.
Su capacidad para ejecutar.
Es el mismo patrón que vemos en muchos otros ámbitos: la tecnología acelera el proceso, pero las decisiones más importantes siguen dependiendo de las personas.
Cómo lo leemos en Novateva
De los cuatro factores, hay uno que un fundador controla más que los otros: la tracción y este casi siempre, empieza por un producto que funciona, algo real, en manos de usuarios reales, generando evidencia.
Ahí es donde trabajamos. No vendemos atajos para levantar capital, construimos el producto que genera la tracción que un inversor quiere ver y lo hacemos entendiendo primero el negocio, no programando sobre una idea sin validar.
Porque la pregunta para un fundador no es si su idea suena bien. Es si tiene algo que funcione lo suficiente para que ese sí valga la pena.



